Fancy Gummy de R-Kiem Seeds: Una joya 100% índica que nace del cruce explosivo entre Watermelon Skittles y Tropicanna Cookies. Con un 26% de THC, es la elegida para quienes buscan un relax profundo con sabores intensos a sandía y toques cítricos. Es una planta todoterreno, vigorosa y rápida (60 días de flora), que rinde hasta 550g/m². Además, cuenta con registro oficial en INASE, garantizando calidad y legalidad para tu cultivo en Argentina.
Si estás buscando una genética que sea puro fuego, tenés que conocer la Fancy Gummy. El equipo de R-Kiem Seeds se pasó con este cruce: juntaron la dulzura frutal de la Watermelon Skittles con la potencia cítrica de la Tropicanna Cookies. El resultado es una planta que no solo es linda de ver por su resina, sino que se banca cualquier técnica de cultivo y te premia con flores que parecen diamantes.
No es solo una cara bonita. La Fancy Gummy es una índica pura diseñada para los que buscan efectos contundentes. Con un 26% de THC, el viaje empieza con una sonrisa y termina en un relax físico total, ideal para desconectar del mundo al final del día. Además, es una máquina de producir: en apenas 60 días de floración podés sacar hasta 550 gramos por metro cuadrado.
Lo divertido de cultivar Fancy Gummy es que, según la semilla, podés encontrarte con tres matices distintos, todos cargados de tricomas hasta el tallo:
Aunque es una planta «todoterreno», acá te tiro un par de tips para que explote:
Un punto clave para nosotros en Argentina: la Fancy Gummy está registrada en el INASE. Esto no es un detalle menor; significa que estás trabajando con una genética validada oficialmente, que cumple con los estándares de calidad y te brinda la tranquilidad legal que necesitás para tu autocultivo.
Es para el que no quiere elegir entre sabor o potencia. Si sos principiante, te va a perdonar varios errores porque es muy vigorosa. Si ya tenés experiencia, vas a alucinar con la calidad de la resina para hacer extracciones.
Fancy Gummy no es solo una planta, es una experiencia sensorial completa. Desde el aroma que inunda el cuarto hasta el último suspiro de sabor a sandía, es una joya que todo cultivador debería probar al menos una vez.



